Deporte

En la actualidad la mujer se preocupa cada vez más por su salud y bienestar, por ello no es extraño encontrar a mujeres que practicaban ejercicio de forma regular antes de quedarse en estado y que desean seguir practicando durante la gestación.

El ejercicio se puede (y se debe) practicar durante la gestación, sobre todo por los enormes beneficios que aporta tanto a la futura mamá como al bebé, pero hay que destacar que deberá estar siempre adaptado a las necesidades que la nueva situación requiere. En el caso de que la mujer sea catalogada de Alto Riesgo Obstétrico deberá siempre consultar antes con su especialista.

Los tres primeros meses de gestación están marcados por la adaptación de la futura mamá a la nueva situación y la formación de los principales órganos del bebé. Es por estos motivos, entre otros, por lo que no se recomendaría iniciar una nueva actividad física de intensidad moderada. Estos tres primeros meses haremos hincapié en ejercicios de intensidad leve, como caminar diariamente unos 15 minutos e ir incrementando según tolerancia, siempre “escuchando” mucho a tu cuerpo y sin llegar al agotamiento. Otra posible actividad seria practicar la respiración profunda o consciente que tanto nos va ayudar durante todo el proceso de la gestación, e incluso más adelante en el trabajo de parto.

Tanto en el segundo como en el tercer trimestre se podrá aumentar un poco más la intensidad y podremos realizar ejercicios guiados como por ejemplo yoga o natación. Es importante ponerse en manos de un profesional especializado en el embarazo que adapte los ejercicios a tus necesidades específicas.  Es recomendable acudir a clases específicas de embarazadas como yoga prenatal o matronatación.

Recomendaciones

  1. Test de la conversación: Se debe poder mantener sin esfuerzo una conversación durante el ejercicio, en caso contrario se realizará una parada o se interrumpirá completamente el ejercicio.
  2. Siempre se deberá parar el ejercicio en situaciones de fatiga y nunca continuar hasta quedar exhausta para no disminuir el abastecimiento de energía que aportamos al bebé.
  3. Es preferible realizar una práctica regular (de leve a moderada) unas 2 o 3 veces a la semana en vez de 1 esporádicamente.
  4. Mantén una correcta hidratación, bien sea con agua o con bebidas isotónicas.
  5. Una alimentación adecuada durante toda la gestación es imprescindible, mantén a mano frutos secos durante la práctica.
  6. No se deben practicar deportes de contacto que pueda poner en peligro el bienestar del bebé.
  7. Se deben evitar deportes que sobrecarguen las articulaciones a causa de mayor riesgo de lesiones por la distensión hormonal de ligamentos, articulaciones y abdomen.
  8. A partir del cuarto mes evita la posición prolongada de decúbito supino (tumbada boca arriba) debido a la compresión de la vena cava.
  9. Una correcta respiración evitara cansancio precoz y un correcto aporte de oxígeno a tu bebé.
  10. El calzado deberá ser el apropiado según la actividad y la ropa no deberá aumentar la presión sobre la zona abdominal.